monikita nipone
Como si despertara de un coma.
No es fácil volver a encadenar palabras y contar o contarse. No usar la primera persona al hablar. La tercera es simplemente odiosa. El anhelo consiste en dispersarse entre los miles de objetos, disolverse en miles de partículas y confundirse con los elementos básicos. Perder de vista al punto de vista. Por dónde empezar... Hay tanto artificio elaborado en la conjugación de un verbo... Con la elaboración de una frase se escogen la dirección y el sentido únicos, se desprecian los miles de caminos posibles. Además, cómo explicar lo que se vio esta misma mañana, si ni siquiera se es capaz de manipular una sola palabra. Existe la premeditación del lenguaje que lo precede a su enunciación. Y quizás sea cierto eso de que al nombrarlas es cuando existen las cosas. En realidad todos los equívocos y desencuentros proceden de ahí. La silla no se autodefine como objeto. La silla no existe ni cuando se la nombra. Lo cierto es que uno mismo no existe hasta que la silla es nombrada...